
Sentir la suave brisa que roza y balancea
suavemente tú pelo.Correr lentamente por
la orilla y que la agua helada toque tus
pies descalzos.Coger conchas y coleccionarlas,
e todos los colores de todos los tamaños.
Y lo poco que queda para disfrutarlo
"no quedan días de verano..."





